miércoles, 9 de enero de 2013

El por qué del título


Este incipiente blog nace de la necesidad de reflexionar concienzudamente acerca de los males que acechan a la humanidad, aunque humanidad es un término muy amplio, no pretendo dar solución a los problemas que acompañan al hombre desde su nacimiento, ni quiero darle un enfoque antropológico a este espacio, pues mi humilde interés es sólo crear un espacio libre de reflexión. Lo que me ha movido a crear este lugar es la necesidad de compartir ideas sobre un problema que en mi opinión es la madre de todos los males, uno de los jinetes de la apocalipsis, una de las siete plagas, la puta de Babilonia, el anticristo y demás nombres que se le quieran dar a este asesino silencioso: La Pobreza.



Antes de desatar la ira de muchos, quiero que le demos un significado más amplio a lo que conocemos como pobreza. Veámoslo más allá del ámbito económico, más allá de las necesidades insatisfechas como lo menciona Zygmunt Bauman. Pobreza es aquello que nos han querido mostrar como bueno, como una virtud que nos deja libres de cualquier pecado y que también nos lleva a pecar usándola como la mejor arma de defensa. Esta es sólo una serie de enunciados que surgen al pensar en este concepto tan amplio y tan mal utilizado, si mal utilizado porque se ha usado para hacer el mal. 

He aquí que mencione la pobreza como uno de los demonios que acecha al ser humano, si no el más grande uno de los más peligrosos.